Complicaciones de la hipertensión arterial
El exceso de presión sanguínea en las arterias del cuerpo humano mantenida durante un período
de años y no tratada puede llevar a un gran número de complicaciones para la salud.
Se describen las más importantes:
Arterioesclerosis: ocurre cuando los vasos sanguíneos están sujetos a un aumento de presión
mantenido, responden engrosándose lo que los hace menos flexibles.
En estas arterias rígidas se
fijan con facilidad las grasas que circulan en exceso por la sangre.
A nivel de las arterias de los riñones, la arteriosclerosis hace que llegue menos flujo sanguíneo
al riñón y entonces los riñones responden liberando renina que es una hormona que a su vez
causa un incremento de la tensión arterial.
Esto exagera la HTA y causa más daño sobre los
vasos sanguíneos.
Cardiopatía hipertensiva: es cuando la arteriosclerosis afecta a los vasos que alimentan el
músculo cardíaco o miocardio, llamados vasos coronarios, el corazón se ve obligado a
trabajar más para mantener el flujo sanguíneo en los tejidos.
En algunos casos lo hace aumentando de tamaño con una hipertrofia del músculo cardíaco,
haciéndose rígido y poco eficaz.
El resultado final es la "insuficiencia cardíaca congestiva".
El corazón se retrasa en el bombeo de lo que la demanda de sangre circulante requiere y los
líquidos se estancan en todo el organismo creando edemas.
Enfermedad renal: la quinta parte de la sangre bombeada por el corazón va a los riñones.
Estos filtran los productos de deshecho y ayudan a mantener los valores químicos adecuados para
la sangre, también controlan el balance de ácidos, sales, y agua.
Los riñones son especialmente sensibles a las variaciones en el flujo sanguíneo que resultan de
la hipertensión arterial y de sus complicaciones.