Lo que come el hipertenso, la dieta
El tratamiento más efectivo de la hipertensión arterial más frecuente es la dieta de
alimentos.
Puede que resulte dificultoso el cumplimiento regular de la
actividad física aeróbica
porque el estilo de vida del paciente está fuertemente condicionado por sus ocupaciones
laborales.
Un tratamiento serio requiere de cambio del estilo de vida. Las medicaciones antihipertensivas
buscan atajos, no en todos los casos pero sí en muchos.
Generalmente es impensable cambiar el trabajo del paciente pero sí es conveniente buscar
el modo de hacer cambios en el tiempo libre.
Cambios paulatinos pero perdurables resultan
mejor que modificaciones radicales.
La alimentación es objeto de cambio porque suele ser la más comprometida en el mecanismo
que mantiene la presión sanguínea por arriba de los valores normales.
Cambios graduales en la dieta que perduren ayudan considerablemente a controlar la hipertensión
arterial.
Lo importante es lograr cumplimiento a corto plazo y adherencia para el largo
plazo.
Buscar el cambio de los hábitos, estos están relacionados con la decisión de compra
de los alimentos, es allí donde se decide la dieta.
La colaboración del paciente se logra cuando hay compromiso y para lograrlo se deben emplear
pautas simples y claras.
Anotaciones breves y controles bien pautados son de gran ayuda. De modo similar a las rutinas
empleadas con las medicaciones farmacológicas: prescripciones simples y claras.
Los fármacos son soluciones tangibles, por ello es sencillo tenerlos bajo control, la solución
en una simple píldora y un horario para ingerirla.