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El ejercicio físico previene, controla y mejora la evolución de la hipertensión arterial.
No cualquier actividad física, la más efectiva es la aeróbica: caminar a paso vivo,
hacer carrera ligera, natación, ciclismo o escalamiento leve.
La frecuencia mínima útil: tres veces a la semana. El tiempo: al menos 30 minutos.
Debe
acompañarse con generosa hidratación ingiriendo líquidos, descanso y alimentación frugal
energética.
Este patrón de actividad es ordenador de rutinas.
El bienestar logrado induce a la adherencia.
Un básico de disciplina y compromiso personal es indispensable para el ejercitamiento muscular
como para el tratamiento en general.
Implica una ejercitación cardiovascular que reduce volumen sanguineo y mejora la elasticidad
de los vasos.
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Entrenamiento físico - 01:30 min.
Cambia la frecuencia cardíaca, exige al sistema y procura recuperación.
El descanso posterior induce relajación.
Esta actividad mejora el tono muscular y el retorno venoso desde las piernas facilitando la
circulación.
Complementa a la medicación y a la dieta, no suplanta pero potencia los efectos de
las terapias aplicadas.
Colabora en el abandono del hábito de fumar, la reducción de la ingesta de café y alcohol.
Facilita el descanso nocturno.
Dr. Héctor H. Zorrilla
MN 51814
Ciudad de Bs. As. Argentina
info@sutratamiento.com.ar
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